Thursday, May 3, 2007

me levanté contra el espejo…

y le dije, basta ya, y esta vez senti dentro algo diferente y lo aproveché. A las mañanas al levantarme sentía esos días un parloteo tremendo. Era incorporarme y ya empezar sin parar a blablearme. Blablablabla. Por las noches me iba solo a la cama y abrazaba el amohadón reconfortado. Si nadie te quiere esta noche, yo si, no te dejaré nunca.

Pero por la mañana, la verdad es que no me soportaba. Porque tenía que hablar tan cotorronamente.

Me miré contra el espejo, me apoyé en una mano y la otra la levanté para ver mi codo y luego elevé todo el brazo para verme bien el sobaco. Y ahí empezó todo. Me dije, hoy me boicotearé. No me escucharé. Y no pararé de decir que no quiero oir otra cosa que amor.

Use todo tipo de frases sobre el amor hasta aburrir al loro que llevo dentro. No me importa nada más que el amor. Hoy no quiero nada más que amor. Pero amor verdadero, del bueno, no de ese que es como una gran hamburguesa, que cuanto más te llena cuando te la comes, más vacio te deja cuando la digieres. No quiero amores de una noche, ni de una noche ni siquiera de un año. Quiero amor del bueno, del que llevamos dentro, de ese que te hace ver la vida diferente. Amor del que tu tienes y compartes con los que te rodean, pero no al reves, amor que te rodea, ter asfixia unos días y ya no tienes.

Que lío me dije, pero no pare de seguir machaconamente diciendome frases sobre el amor.

Al mediodía, recibí la llamada. No era la oferta habitual, era un voz que me prometía cosas no habituales. Me hice la ilusión de que había dado resultado. Sabía que le volvería a escuchar.

Que me leas me gusta mucho, que me quieras un día me encanta pero que te vayas y siga enamorado es lo que más deseo……

Posted by raravis at 18:15:20 | Permalink | No Comments »