Wednesday, March 21, 2007

te dejé una nota en la cocina

te he dejado una nota en la cocina, encima de la mesa para que la leas cuando desayunes…
Me desperté a las 6 hoy y vi que ya estaba clareando entre nubes y a pesar del frío algo me invitaba a iniciar el día. Salí de tu lado como un gato sin apenas mover el aire y sigilosamente entré en el baño y me duché lo primero. Me encanta verte dormir y salir de tu lado sin que muevas una pestaña. Me parece darte algo en ese gesto de respeto hacia ti. Te gusta tanto dormir y se te nota tanto que verte asi abandonado es un placer. Despues de la ducha me fui al cuarto pequeño y cerré, allí sabía que no me oirias. Por un tiempo anduve luego por la casa recogiendo algunos papeles y me lancé a la calle. Hacía mucho mucho frío y quise volver a tu lado, enroscarme contigo en esta extraña entrada de primavera.

Te he dicho muchas veces que te quiero, pero no se si son bastantes. Sigo buscando en mis escritos la existencia del amor y sigo divagando en mis textos y poemas sobre el amor. Tomo tu amor como algo extraordinario y no lo incluyo en mi trabajo. Lo vivo y experimento.

Disfruto de ti tanto que me siento crecer. He perdido ya el miedo al futuro. El futuro es incierto para todo y para todos. Nada dura toda la vida. Ni siquiera las vidas. La mayoría nos quedamos en el camino y nunca llegamos a nuestro destino.

Fuimos planeados para ser abuelos por lo menos y cada vez somos más los que ni siquiera hemos sido padres
Yo ahora solo quiero vivir esto. Y mirarte y dosfrutarte.

Cada mañana te dejo una nota en la cocina sobre la mesa y tu la lees al desayunar. Tu te levantas más tarde y vas siguiendo mi rastro en la casa. Afuera en el jardin la primavera adelantada se ha detenido.

Yo estoy mirando ahora por la ventana de este edifico en el centro de la ciudad y pienso en tí. En cuanto te he deseado, en cuanto te he soñado, en cuanto te he amado. Alguién se acerca a mí y me habla, yo estoy distraido y tardo en darme cuenta de que me llaman para entrar en la reunión de la mañana, ya es la hora.
De repente ha sido como un golpe en el techo de mi habitación, el vecino se ha levantado otra vez tarde y empieza a hacer ruido en su torpeza para recuperar el tiempo perdido, cierra la puerta de un golpe y escucho sus pasos hacia el baño. Me doy la vuelta y miro el reloj, son las 8 ya, pero no me quiero levantar. No quiero salir de esta cama caliente y enfrentarme un día más al vacío. Hace tiempo que me dejaste solo. Y me quedé paralizado y desde ese mismo día siento que la vida se ha convertido en una cuesta arriba.

La cama es grande, no desayuno y me voy a la calle para no pensar en tí. Dejo la misma nota que dejo cada día en la mesa, la ultima nota que escribí y nunca leiste, la misma que recojo cada noche cuando lego a casa. Todo va a seguir igual hasta cuando…..

“Te quiero. Me haces feliz y no me importa que mañana sea mañana. Quiero vivir el presente, hoy, solo hoy, porque tu me has enseñado que el futuro no existe, que debemos vivir el presente, cada instante. Mientras tu te quedas en la cama, yo me llevo tus besos y tu presencia y no me importa nada más. Hasta luego amor, un día más volveré con ganas de verte como si hubiera estado un siglo sin ti. Te quiero”

Cuando vuelvo a la noche, encuentro la nota como cada noche y pienso en …….

Posted by raravis at 13:44:50
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